
Aunque abunda, no es fácil de observar a este pequeño pajarillo, rechoncho y de cola muy corta, que se mueve incansable entre matorrales y arbustos buscando larvas, orugas, pequeños insectos y arañas de los que se alimenta.
Algunas veces se nos cruzará volando a ras del suelo para perderse de nuevo en la espesura de otro matorral cercano, en el que no nos resultará fácil volver a verlo, pero escucharemos su reclamo… una especie de cherrrr…
Pero…
en cuanto llega la época de cría se transforma. Se encarama a la rama más alta de un arbusto o de un árbol de pequeño porte para impresionarnos con sus habilidades cantoras. Qué potencia, qué registros. Cuesta creer que los minúsculos pulmones de este pajarillo contengan el aire necesario para adornar el ambiente con tal melodía.
Os presentamos bajo estas líneas un enlace a la web del fotógrafo irunés Felix Calvo, que nos muestra como con un buen conocimiento de las costumbres de las aves, y una paciencia envidiable, se pueden obtener unas imágenes increíbles… https://phecalvo.myportfolio.com/troglodytes

