
Desde hace unos pocos lustros una pequeña colonia de buitres leonados se ha afincado en los roquedos de la vertiente norte del monte Jaizquibel, cerca de la costa.
Probablemente se traten de ejemplares que nacieron en la cercana buitrera de Aiako Harria, pero por falta de espacio (que también tienen problemas habitacionales estos pajarracos), se vieron obligados a buscar nuevos emplazamientos, viniéndose para la costa. Alli se ubicaron en cornisas protegidas de los vientos y de los temporales del oeste, y con vistas al mar… no se puede pedir más… bueno sí, alimento.

Antes lo tenían en la puerta de casa. Hasta hace pocos años, reses en estado semisalvaje campaban a sus anchas por los rincones más agrestes de la ladera norte del monte Jaizkibel. Eran los betizus, una raza bovina que acostumbra huir de las personas. Vivían asilvestradas, pero algún ejemplar de mal caracter fue protagonista de varios altercados con los excursionistas, por lo que se decidió desterrarlas.
Intentaron capturarlas vivas haciendo batidas con gran despliegue de personal, motos y caballos, pero resultó imposible. Conocedoras de los rincones más inaccesibles de la montaña, se refugiaban en sus extensos argomales y pronto terminaron desesperando a sus perseguidores.
Se opto entonces por aplicar la ley del Oeste, uno o varios vaqueros, fusil en mano fueron poco a poco eliminando a todas las reses que vagaban por la montaña. Los buitres seguramente guardarán un gran recuerdo de aquella época

Hoy en día en el monte Jaizkibel apenas hay ganado, si exceptuamos algún rebaño de ovejas, varias decenas de caballos y algunas pocas vacas, cuya escasa mortandad no daría para alimentar durante todo el año a la creciente colonia.
Pero esto no supone ningún problema para esta especie que, de buena mañana, tras desperezarse aprovechan las corrientes térmicas para coger altura y con poco esfuerzo recorren enormes distancias. Por otra parte estas aves, de hábitos carroñeros, tienen por costumbre, cuando se apuntan a cualquier fiesta, llenar bien la panza, por lo que no les supone ningún problema tener que estar luego varios días sin probar bocado.
