HONDARRIBIA - MIRADAS

Abejorros…

Un abejorro, probablemente de la especie Bombus pascuorum, se alimenta sobre una cardencha cerca del mirador de Jaizkibel. Se mueve con destreza sobre las afiladas puntas de la cabeza espinosa que sustenta las flores, una de sus preferidas.

Estos cardos (Dipsacus follonum) se utilizaban hasta hace poco para cardar la lana, como pudimos ver hace unos años en una de las fábricas de mantas de Grazalema (Cádiz). En un pequeño museo conservaban un artilugio de madera en el que se insertaban estas bolas espinosas para realizar esa labor.

Los abejorros no suelen formar grandes enjambres como lo hacen las abejas. Esta especie en concreto alberga pequeñas colonias de 30 a 50 individuos cuyos nidos se encuentran junto al suelo, a menudo bajo la hojarasca.

Tampoco suelen desplazarse muy lejos del nido, apenas unos cientos de metros. Gracias a las vellosidades que cubren su cuerpo soportan mucho mejor el frio que las abejas, lo que les permite comenzar la faena de buena mañana, mientras que las abejas tienen que esperar hasta que la temperatura supere los 10 grados para ‘desperezarse’.