HONDARRIBIA - MIRADAS

Magnolia (Magnolia grandiflora)

Frondoso árbol que adorna algunas de las calles del municipio, y que encontraremos también en plazas, jardines, parques y urbanizaciones de los alrededores. Nos llaman la atención sus grandísimas flores, y curioso es el motivo. La magnolia es una antigua familia de árboles que evolucionó antes de que aparecieran las abejas, por lo que sus flores, grandes, recias y olorosas, se desarrollaron de forma que pudieran ser polinizadas por escarabajos.

La magnolia perennifolia es nativa del sureste de los Estados Unidos, y se introdujo el año 1726 en Europa como árbol ornamental. Se trata de una de las plantas más primitivas en la historia evolutiva vegetal y sus registros fósiles nos dicen que ya existían en Europa, América del Norte y Asia hace más de 100 millones de años.

Magnolio en la trasera de la Iglesia

Algunas de sus especies, nativas del sur de China, pierden sus hojas en otoño. Durante el invierno, cuando todavía sus ramas están desnudas, florecen. Un ejemplar resiste solitario en los jardines del aparcamiento de Eroski, cerca del barrio de Santa Engracia. Hace unas décadas hacía guardia en el patio de entrada de un bonito caserón del que tan solo nos queda el recuerdo. También hay un bonito ejemplar en el Baluarte de San Felipe, junta al antiguo Casino, hoy Hogar del Jubilado.

Magnolio florecido a primeros de febrero, en el Baluarte de San Felipe

De la magnolia nos llaman la atención también sus hojas. Son grandes, de color verde oscuro y brillante, rígidas y coriáceas. Cuando caen al suelo adquieren tonalidades amarillas y marrones. Su rigidez permite ejecutar verdaderas obras de arte, como veréis en la siguiente página donde exponen y ofrecen algunos de sus trabajos… https://www.orriak.com

Sus grandes flores blancas, de pétalos carnosos, y olor cítrico, son muy apreciadas en perfumería. Se encuentran entre las más grandes del reino vegetal, muy llamativas y hermosas, con una textura cerosa, emergen de las puntas de las ramitas en los árboles maduros, a finales de la primavera. En las especies de hoja caduca nos sorprenderá verlas florecer en invierno adornando la desnudez del árbol.