
No nos hubiéramos percatado de su presencia si no fuera por que de repente, las palomas, que segundos antes se alimentaban apaciblemente en el suelo, salieron disparadas hacia los callejones de la Marina. También los vuelvepiedras se agruparon y ‘parloteaban’ nerviosos. Es muy curioso el comportamiento gregario de esta especie, como pudimos comprobarlo cuando intentaron capturarlos los de Aranzadi para anillarlos, aunque esa historia la contaremos en otro capítulo…
Miramos al cielo y allí estaba, se trataba de una hembra adulta. Son mucho mayores que los machos por lo que resulta fácil identificarlas. Se dirigía hacia los bosques de la carretera del Faro, con ese vuelo decidido que los caracteriza, un fuerte batir de alas que alterna con breves planeos. Sus grandes ojos otean todos los flancos en busca de alguna presa, sobre la cual si ve alguna probabilidad de captura se abalanzará como una flecha.
Esta emblemática ave estuvo a punto de desaparecer de nuestros cielos por culpa del DDT. Recuerdo que a finales de los años 70 del siglo pasado, se contaban con los dedos de una mano las parejas censadas en los montes guipuzcoanos. La acumulación de este conocido insecticida en los tejidos de estas aves bloqueaba la absorción de calcio en sus organismos, lo que impedía que pudieran formarse bien los huevos durante la época de cría. Su cáscara era tan fina que con frecuencia se rompían al incubarlos.

Hoy en día la población se ha recuperado. Hay años en los que media docena de parejas se reproducen en la comarca y alrededores. Los escarpados roquedos de Jaizkibel, Aiako Arría, Monpás, e incluso en ocasiones en los acantilados de la costa de la vecina Hendaya, acogen algunas de ellas.
Hay que tener en cuenta que el periodo de reproducción del halcón peregrino por estas latitudes tiene lugar durante los meses de marzo, abril y mayo, coincidiendo con la migración de millones de aves que se dirigen hacia sus áreas de cría en el norte de Europa.
Este fenómeno, del que apenas nos percatamos, a pesar de ser la comarca del Bidasoa uno de los principales corredores migratorios de Europa, les permite disponer de presas suficientes como para poder alimentar a sus voraces polluelos. Aunque está claro que antes hay que cazarlas, que no parece tarea sencilla, pero si algún ave está preparada para poder hacerlo con altas probabilidades éxito, esa es el halcón peregrino.
