
Hondarribia solo hay una, pero innumerables sus perspectivas. Javier Sagarzazu y sus trabajos son una muestra perfecta de esa realidad. Hondarribia tiene magia, al menos en sus ojos y en sus pinceles. (Ylenia Benito – DV)

Nacido en Hondarribia en 1946, Javier Sagarzazu descubrió su pasión por la pintura gracias a artistas locales como Montes Iturrioz, José Gracenea o Menchu Gal. Desde su primera exposición que tuvo lugar el año 1966 en Irún, ha protagonizado más de cien en su dilatada carrera. Muchas de ellas en el País Vasco, pero tambien ha expuesto su obra en ciudades extranjeras como Burdeos, Caracas, Londres, Múnich, París o Viena. Galardonado con el Premio Nacional de Acuarela en 1995, a lo largo de su dilatada trayectoria artística ha recibido numerosos premios y reconocimientos.

Para comprender mejor su obra os recomendamos un libro autobiográfico editado el año 2023, y que lleva por título ‘Javier Sagarzazu, un atlas fragmentario de paisajes y memorias’. Se trata de una biografía artística en la que narra sus comienzos, la evolución de su paleta de colores, las ciudades que le inspiran, y sus referentes artísticos, que le han llevado a crear una obra tan singular.

Durante un viaje que realizó a Londres el año 1980, con motivo de la exposición de su obra en el Instituto Cervantes, tuvo la oportunidad de visitar la Tate Gallery. La impresión que le produjeron las pinturas de Mark Rothko y William Turner parecen haber sido determinantes en la evolución de la obra de este gran artista.

La Fundacion Arma Plaza le rinde un homenaje a su labor por la difusión de nuestro patrimonio en https://armaplaza.eus
