
Los animales de tiro han sido durante siglos el ‘motor’ para el transporte de personas o mercancías, y tenemos muchos ejemplos de su utilización en Hondarribi gracias a las postales antiguas. En la foto superior el tranvía de mulas a su paso por la Alameda. En algunos tramos, como la subida de la actual Calle Fuenterrabia de Irún, algunos tenían que bajarse, e incluso a veces echar una mano a las mulas para salvar la cuesta.

La sidra, un bien muy preciado, se transportaba en barricas a las numerosas sidrerías que se ubicaban tanto en el barrio de la Marina como en el Casco Antiguo. El otro día leí que las sociedades gastronómicas donostiarras se fundaron como alternativa privada cuando el ayuntamiento prohibió las sidrerías ante el creciente turismo, para evitar la bulla nocturna, que por lo visto no era del agrado de los visitantes… que hoy en día no pocas veces son los que la montan.

En esta postal que protagoniza un carro de bueyes con ruedas macizas en la Marina nos llama también la atención a la derecha de la imagen un par de críos, uno de los cuales parece arrastrar a su hermano en un vehículo de madera con ruedas.

Otro carro de ruedas también macizas al pie de la subida de Llobregat. A veces cuando había que salvar fuertes pendientes con la carreta cargada se uncían dos parejas de bueyes. Normalmente las de un vecino al que después se le subiría la suya.

Bonita foto de un rato de reposo y conversación de una pareja de baserritarras tras haber finalizado la faena de cargar la hierba seca.


Una carreta cargada de arena sube pacientemente por la carretera del Faro, por el tramo recto que encontraremos tras el actual restaurante de Arroka. La mujer aguarda con su pala al hombro a que el fotógrafo inmortalice la escena. Arriba a la derecha un pequeño promontorio sobre el que actualmente se ubica el monumento a Sancho III el Mayor, que guardaba muchos secretos, pero convertido en cantera a principios de siglo XX, los picos y palas los silenciaron.

Un carro se dispone a bajar por la rampa para cargar arena. Detrás una de las casetas de los carabineros.

Hoy en día resulta muy difícil encontrar algún vehículo que se desplace por tracción animal… aunque a veces incluso tenemos que echar una mano.
