Estamos a 25 de julio y hoy por primera vez han dejado de escucharse sus estridentes e inconfundibles reclamos, que emiten mientras se desayunan de buena mañana a los insectos que sobrevuelan los tejados y callejuelas del barrio.
Vinieron una semana antes de lo que acostumbran, lo que auguraba que estarían más tiempo con nosotros, pero no ha sido así por lo que tendremos esperar otros nueve meses para volver a disfrutar de su presencia en Hondarribia

¿A dónde van?. A África, como lo hacen casi todas las aves en invierno, aunque éstas son de las más madrugadoras. Hace unos años colocaron microcalizadores a algunos vencejos y ya se conocen sus preferencias geográficas. Se dice que vuelan más de 20.000 km, pero si tenemos en cuenta que no paran ni para dormir y que su velocidad media es superior a los 60 km por hora…1.400 Km al día, lo que en kilómetros volando durante los próximos 9 meses, se traduce en más de 400.000 km,. casi nada.
Los que se van…
afortunadamente volverán. Buen viaje!
