
Bonita acuarela de Rocio Puerta de una excursionista con su perro recorriendo el sendero que transcurre por la costa de Jaizkibel, cerca de uno de los rincones más emblemáticos, la Punta de Biosnar.
Este espectacular paraje se encuentra después de las campas de Gustiz. El sendero cruza por el borde del acantilado, que forma una pequeña bahía, que a su vez protege una pequeña cala que habremos dejado atrás unos minutos antes, y que se conoce como Sisurko.

Sisurko, también llamado Laondoko Portua, fue cantera y puerto de carga de algunas de las grandes piedras que lucen los muros de los edificios históricos de Hondarribia. Aunque cuesta imaginar la antigua cantera, oculta ya por la vegetación de la ladera, todavía podemos apreciar, tallada en la roca a lo largo de la linea de marea, la plataforma desde la que cargaban los barcos.
