Cuando estábamos hace unos pocos días en el puerto, uno de los pescadores habituales capturó un pequeño pulpo con su caña. Se trataba de un ejemplar joven, que no pesaría más de medio kilo. Tras desengancharlo del cebo lo cogió con una mano y se lo acercó a la cara susurrándole, ‘vuelve por aquí cuando tengas un kilito más’, y lo devolvió al agua.

Antaño abundaban por aquí, y pensábamos que así sería siempre, por lo que les dábamos caza sin mucho reparo. Esto no es Galicia, es decir que no era una especie comercial en las lonjas, pero había suficientes ejemplares como para que algunos piratillas y jovenzuelos nos sacáramos unos duros vendiéndolos en pescaderías y restaurantes.
Recuerdo que allá por los años 80, solíamos cogerlos buceando entre el puerto refugio y la playa. Recién inaugurado el Club Náutico apenas un centenar de barcos fondeaban en sus aguas. Bajo los amarres de cada una de estas embarcaciones una gran piedra cuadrangular descansaba semienterrada sobre la arena del fondo. Estos fondeos eran la guarida perfecta para los pulpos, cuya presencia delataba el rosario de conchas que habían acumulado a su entrada. Eran los restos de los moluscos con los que se habían alimentado recientemente, y que entonces también abundaban en la bahía.
No disponíamos de trajes de bucear, eran caros, pero descubrimos que con tan solo una camiseta podíamos pasar un buen rato en el agua sin enfriarnos. También observamos que algunos pulpos buscaban protección en el interior de los botes de pintura que era habitual encontrar bajo los amarres de algunos atuneros. Eran otros tiempos y esto de la conciencia ecológica no se prodigaba mucho.
Ya no hay apenas pulpos en la bahía, ni siquiera arroja la marea a la playa de Hondarribi los restos de las conchas de los moluscos de los que se alimentaban, porque también han desaparecido. Las ampliaciones de las dársenas del puerto han ido cambiado las condiciones de las aguas del entorno y los pocos individuos que quedaban han emigrado hacia la costa del Jaizkibel, en busca de mejor fortuna.
