HONDARRIBIA - MIRADAS

Perales de flor adornan las calles de Hondarribia

Finales de marzo, hace viento y cuando soplan fuertes rachas parece que nieva… ¡Pero si no hace frío!. Son los pétalos de las flores de los árboles que adornan algunas de las calles del barrio de la Marina.

¡Que nos han plantado un ciruelo! – decía un amigo el día que los pusieron, hace al menos una docena de años, mientras nos tomábamos una cerveza en la trasera del Alcanadre, observando con curiosidad a los nuevos inquilinos.

Pues no, no se trataban de ciruelos, sino de los llamados perales de flor (Pyrus calleryana) especie originaria de Asia, traída a Europa allá por el siglo XIX y que hoy en día adorna las calles de muchas ciudades.

Aguanta bien la contaminación, adorna las calles en primavera con un gran manto de flores blancas, y con sus hojas amarillas durante el otoño. Tiene un crecimiento discreto y pierde sus hojas en invierno. Sus perillas no son comestibles para los humanos, pero algunas aves dan buena cuenta de ellas. Que más podemos pedirles.