HONDARRIBIA - MIRADAS

¿Os acordáis de aquel tórrido mes de julio del año 2026?

En algunas paredes los helechos de la parte superior (culantrillos y asplenium) no han soportado la sequía

Probablemente así lo recordaremos dentro de unos años.. o en eso confiamos, ya que si se convierte en rutina mal asunto.

El caso es que se ha pasado casi todo el mes de julio sin llover, con temperaturas cercanas a los 30 grados que se han superado algunos días, y nocturnas por encima de los 20 grados. Afortunadamente es algo excepcional. Por otra parte las casas también se han caldeado y no hay ventilación diurna ni nocturna que haga que la temperatura interior baje de los 25-27 grados.

Para un andaluz o extremeño, que tiene por costumbre lidiar todos los veranos con unos cuantos días que superan los 40 grados, esto es pecata minuta, pero también es cierto que la escasa humedad de su ambiente hace que esas temperaturas sean más llevaderas.

Aún así nuestro maravilloso paisaje se mantiene verde. Árboles y prados aguantan la embestida, aunque los parterres, campos recién segados, y las plantas que crecen en los muros y paredes, donde ya no resta un resquicio de humedad se están quedando más tiesas que la mojama, como vemos en las fotos.

El mar es un caldo en superficie con temperaturas que superan los 26 grados, ya que no ha habido ningún temporal que rompa la termoclina y la mezcle con el agua del fondo, bastante más fría.

Pero no hay mal que cien años dure… ni cuerpo que lo aguante, por lo que parece ser que en unos días tenemos una tregua y confiamos que tras la misma disfrutemos del resto del verano con temperaturas más suaves.

Es de temer, como ocurre en los climas tropicales, que las altas temperaturas del mar Cantábrico incrementen su evaporación cuando se formen las nubes que nos traigan las lluvias de finales de verano y del otoño, y éstas sean copiosas. Pero eso es otra historia y confiamos que la naturaleza, siempre generosa, no lo sea tanto en los meses venideros.