
El reconocido ilustrador Miquel Cazaña es el autor de este cuadro de la Playa de los Frailes, una agradable cala situada entre el Puerto Refugio y el Faro de Hondarribia, protegida de los embates del mar por el Cabo de Higuer que vemos al fondo y la Isla de Amuitz.

Pequeña playa de roca y canto rodado suele ser muy visitada en verano. Se accede por un estrecho sendero que encontraremos en la carretera que sube al Faro, junto al Castillo de San Telmo. Algunas embarcaciones fondean también en sus protegidas aguas, siendo este apacible rincón un referente para las escuelas de buceo.
Durante siglos, cuando la mala mar no dejaba atravesar la barra de arena y resultaba imposible entrar en la bahía, los grandes barcos fondeaban junto al Castillo y sus tripulaciones utilizaban esta pequeña cala para desembarcar.
Tal vez por ello fue una de las primeras opciones para la construcción del puerto pesquero, incluso hay detallados planos de donde se ubicarían sus muros aprovechando las escolleras naturales. Afortunadamente se optó por construirlo donde actualmente lo conocemos, entre el castillo y la playa, gracias a lo cual mantiene todavía este bello rincón y sus alrededores su natural encanto.
