
Los árboles protagonizan muchas de las obras de Margaret Jordan Patterson, artista estadounidense nacida circunstancialmente en Java, ya que su padre era marino de profesión y su madre lo acompañaba en algunos de sus viajes.

De su paso por Hondarribia el año 1909 hemos encontrado estas bonitas acuarelas de su Alameda, cuando el Bidasoa bañaba sus muros y los arrantzales secaban las redes en sus pretiles, al cobijo de sus plátanos centenarios.

La galería Bakker de Provincetown (Massachusetts) cuenta en sus archivos con una postal, una fotografía en blanco y negro de la ermita de Guadalupe, enviada por la pintora a su familia el 8 de mayo de 1909.

Encontramos en el libro «Las huellas de las mujeres en Hondarribia», de Parean Berdintasun Elkartea, una cita referida a esta pintora que dicta lo siguiente: Tras una exposición en la galería Copley de Boston en 1910, decía un crítico: ‘Todos los cuadros de San Juan, Fuenterrabia y San Pedro hablan del placer con el que pintó estos pintorescos y bellos lugares llenos de color. La fuerza de estas acuarelas es extraordinaria, hasta el punto de que podríamos hablar de una orgía de color. La pintora se ha sentido libre y su entusiasmo es contagioso.

