HONDARRIBIA - MIRADAS

Los Guardianes del Jaizkibel

Gigantes de piedra moran en las entrañas del monte Jaizkibel desde su génesis. No suelen dejarse ver, aunque a veces podemos adivinar sus rostros en lugares recónditos, como el mirador del valle de Erentzin, sobre los acantilados de Morkotz, en las paredes de los barrancos de Gastarrotz o expuestos a los embates de la mar en Punta Izkiro.

Fueron testigos de los primeros asentamientos humanos. Vieron surcar naves de todas las civilizaciones que nos precedieron. Pero fue la nuestra, caprichosa y codiciosa la que estuvo a punto de desterrarlos con la construcción de un gran puerto. Quiso el destino que termináramos pagando el precio de nuestras desmedidas ambiciones, y a aquellos gigantes se les concedió una tregua. También a nosotros, hijos de aquellas piedras, se nos ha querido dar una lección que el tiempo dirá si hemos aprendido.