
Están por todas partes y apenas sabemos casi nada de ellos. Hay miles de especies, más de 500 en el País Vasco, y ni siquiera les hemos acuñado nombres comunes o populares como a las plantas.

Con frecuencia nos sentamos y colocamos nuestra cerveza o cubata sobre los que viven incrustados sobre la petrilla del Paseo Butron, y ni se inmutan. Colonizan suelos, rocas, muros, árboles, e incluso el mobiliario urbano, si durante unos años no se le da una buena mano de pintura. Tan solo necesitan un soporte, un poco de humedad, mucha paciencia, y seguro que si de vez en cuando un pajarillo los abona, aún les irá mejor.

Si cogemos un liquen y le damos un corte para verlo con una buena lupa de laboratorio podemos observar que estan formados por una especie de sandwich, en el que microalgas y hongos conviven simbióticamente en perfecta armonía, aportando las algas nutrientes que elaboran con la fotosíntesis, y los hongos fijación y protección para que éstas no se expongan a las radiaciones solares y se deshidraten.

Dicen que algunas especies apenas crecen medio milímetro al año, lo que supondría poco mas de un par de palmos en 1.000 años. No hemos tenido tiempo de comprobarlo, pero sí hemos observado que otras se desarrollan mucho más rápido, como apreciamos en este banco que encontramos en Donosti, en la subida a Hospitales, cerca de la gasolinera, que ha sido colonizado por liquenes y musgos.

Aunque hay cientos de especies, dos de las más habituales en los troncos de nuestros árboles son la Xanthoria parietina, de color amarillento y Parmelis sulcata, grisáceo.

Los más abundantes son los liquenes costraceos, que crecen sobre rocas, muros, y petriles, cuan fina capa de pintura. Aunque también los hay foliaceos o fruticulosos, que se desarrollan sobre los troncos y las ramas de los árboles.

Son capaces de vivir en los climas más extremos de la tierra, pero también son muy sensibles a los contaminantes, como el dióxido de azufre, el amoniaco, y materiales radiactivos, por lo que resultan muy buenos bioindicadores para conocer el nivel de contaminacion de nuestras ciudades.
