HONDARRIBIA - MIRADAS

La gran migración

Al alba y durante las primeras horas de la mañana de un día de viento sur, a mediados, o a finales del mes de octubre, con un poco de suerte podemos ver uno de los mayores espectáculos de la naturaleza.

Millones de aves de decenas de especies sobrevuelan en otoño la Bahía de Txingudi en su viaje migratorio hacia los cuarteles de invierno del sur. La mayor parte de la gente no se percata de este fenómeno que tiene lugar sobre sus cabezas.

En su mayoría son fringilidos, pequeñas aves como pinzotes, jilgueros, verderones, escribanos, alondras, nos sobrevuelan en pequeños bandos, emitiendo sus característicos reclamos. A veces son palomas, en contadas ocasiones enormes bandos cruzan la bahia.

Algunos vuelan a baja altura, otros a cientos de metros, luchando contra un viento que no les favorece, pero han elegido está via por ser más fácil que tener que atravesar los collados pirenaicos, donde el viento sopla aún con más fuerza.

Aunque la migración de algunas especies de aves madrugadoras, como los papamoscas, vencejos y muchos limicolas comienza en agosto, y la de las más tardías, como las grullas, no tiene lugar hasta noviembre, hay días, generalmente a mediados o finales de octubre, en los que las condiciones meteorologicas resultan determinantes para que millones de aves tomen la decisión de atravesar la Comarca del Bidasoa en la misma jornada.