
Es uno de los paisajistas más importantes y significativos del País Vasco. Su paisaje se vuelve cada vez más esencial, más musical, más etéreo, más abstracto, cargado de espiritualidad y de trascendencia. Fue el más veterano de los miembros fundadores del Grupo Ur (San Sebastián, 1965).
Para comprender la evolución de su obra escuchamos sus palabras: ‘Mi arte no es de inmediata interpretación de la realidad, sino de la depuración de lo real. Porque he sentido la necesidad de traducir la naturaleza física. Cielo, monte, agua y arenales, es naturaleza estática.

Doy rienda suelta a mi espíritu y sigo fiel a mi mismo. Busco nuevos caminos. Envuelvo los campos y montañas en panorámicas extensas abrazadas por las delicadas nieblas que se hacen rima y forma, en amplias gamas de color. De los arenales de la playa, con su mar, cuando la marea está baja, en la soledad del invierno, cojo la esencia de las franjas mojadas y secas. Su arena fina, con sus líneas, traducida al lienzo en formas y colores con sus notas musicales. Mis obras ofrecen una construcción con poesía en la que están, más que las cosas, el alma de ellas».
