
En aquellos años los arenales que afloraban en la bahía durante la bajamar eran inmensos. Cuando las mareas eran muy vivas, a finales de los años 70 y principios de los 80 todavía podíamos cruzar hasta una gran isla de arena que emergía en mitad de la bahía sin apenas mojarnos los pies. Al fondo hacia el lado francés había un pedregal, generoso en almejas.
Vemos también en la primera foto, que las actuales zonas residenciales de Bixkundi, Labreder, Torrea, Txiplau, Tximista…, eran todavía los prados y campos de cultivo de los caseríos cuyos nombres rememoran los nuevos barrios edificados.
Junto al Colegio Viteri encontramos los restos de la primera Plaza de Toros. Pocos años después se levantó una segunda plaza en la que se celebraron numerosos festejos taurinos hasta principios de los años 80. Volvió a caer en desuso, derribándose años más tarde para construir una nueva zona residencial.
Vemos al fondo el Puerto Refugio, lejos de la ciudad, bajo el Castillo San Telmo, construido para que la flota pesquera no tuviera que sortear la temida barra de arena, causante de no pocos naufragios en días de mala mar. Hubo un primer proyecto para levantar el nuevo puerto en la Playa de los Frailes, que también había sido refugio y fondeadero de pequeñas embarcaciones durante siglos, pero afortunadamente se optó por su actual ubicación.

En la segunda imagen destaca en la parte superior la construcción del aeropuerto. Debe de ser posterior a la primera fotografía, ya que podemos apreciar, arriba a la derecha, la nueva Plaza de Toros.
En el Paseo Butron todavía se mantenían los primeros edificios, que se levantaron a principios del siglo XX. Actualmente apenas un par de ellos se conservan, reedificandose el resto a finales del mismo siglo.

En la última imagen tenemos una vista aérea del edificio Miramar, que se contruyo unos años antes en los solares del Hotel que le dio nombre. A su derecha el Casino Mirentxu, actual colegio.
