
La dulzura, serenidad y armonía del color que desprende la obra de este artista irunes ha propiciado que se califique su amor por la pintura como ‘franciscano’. Le caracterizó una profunda vida interior, que ya advirtió José de Arteche con estas palabras: “me produjo la impresión de una de esas personas excesivamente sensibles, que viven reconcentradas en sí mismas, que se han formado un mundo y en él se refugian y viven a gusto”

Dice Francisco Javier Zubiaur Carreño del artista: ‘Montes ha sido, por vocación y sentimiento, un pintor de la Naturaleza. El género paisajístico es el hilo conductor de su vida entregada al arte. Un paisaje que se concentra en Irún principalmente. La ciudad natal, con sus calles y plazas, sus casas, sus transeúntes, el hospital, las ermitas, la Iglesia de Nuestra Señora del Juncal. Sus barrios: Anaka, Jaizubía, Santiago, Antojo. Los caminos que conducen a Urdanibia, Behobia, San Marcial, Hondarribia, atravesando los lugares otrora idílicos de Ibarla, Gaztañalde, Artía, Errotazar, Azken Portu, Tolareta, Olaberría. Nombres todos ellos sonoros, que Montes ha poetizado con sus pinceles.’

Junto con Bienabe Artia, Ignacio Echandi, Julio Caro Baroja, Juan Larramendi y Menchu Gal, formaron parte de la llamada segunda generación de la Escuela del Bidasoa, pintores que trabajaron con espíritu plenairista en el entorno geográfico del río que le da nombre, y que se mantuvo hasta el fallecimiento de su catalizador, Gaspar Montes Iturrioz, ya a finales del siglo XX (Colección BBVA)

Francisco Javier Zubiaur Carreño nos presenta un completo artículo referido al pintor en https://www.zubiaurcarreno.com
También publica una entrevista realizada al artista en junio de 1980, que podéis ver en https://www.zubiaurcarreno.com

