HONDARRIBIA - MIRADAS

21 de abril, llegan los primeros vencejos (Apus apus). Se han adelantado unos días

Todos los años alrededor del 1 de mayo, con una puntualidad sorprendente, suelen aparecer los vencejos (Apus apus), los reyes del aire. Ayer 21 de abril, tras escuchar su familiar ‘chirrrrrrr’ y alzar la vista, vimos a los primeros alegrando el cielo hondarribitarra.

Antes venían cientos, ahora tan solo unos pocos se quedarán en nuestra comarca durante los próximos tres meses. Así es, tan solo durante 90 días escucharemos sus inconfundibles reclamos mientras surcan incansables los cielos para dar caza a miles de pequeños insectos con los que también alimentarán a su prole. A primeros de agosto partirán de nuevo hacia sus cuarteles de invierno en el África Subsahariana.

Cuesta creerlo pero es tal el grado de especialización al vuelo de esta especie que ni siquiera aterrizan para dormir. Sus atrofiadas patas se han transformado en minúsculas garras que apenas les permiten sujetarse a una pared o arrastrarse por la repisa en la que criarán.

Se alimentan y duermen en el aire. Tan sólo durante unas pocas semanas accederán a los bajotejados de viejas casas donde incubarán sus huevos y alimentarán a sus crías hasta que sean capaces de volar. La disminución de los insectos y la falta de espacios a los que acceder para reproducirse han reducido considerablemente su población.

¿Cómo lo hacen para dormir en el aire?. Parece ser que se reúnen en pequeños grupos al atardecer y ascienden a más de 2.000 metros de altura. Allí pasarán toda la noche volando en grandes círculos. Se supone que al igual que lo hacen los delfines y otras especies de animales, los cerebros de los vencejos han evolucionado para que puedan descansar de forma alternativa diferentes lóbulos, lo que les permite poder realizar funciones ‘básicas’. Algo tan básico como volar… para nosotros en cambio un sueño… la naturaleza nunca deja de sorprendernos