HONDARRIBIA - MIRADAS

Si no fuera por el servicio de limpieza…

Es triste ver como algunos lugares en los que se reúnen los jóvenes, y no tan jóvenes, los fines de semana por la noche, se convierten en verdaderos basureros. Los alrededores del Polideportivo frente a la discoteca Truck, y el Paseo Butrón se llevan la palma.

Bolsas, botellas, vasos de plástico y cristales rotos protagonizan el paisaje de estos rincones, hasta que el trabajo del servicio de limpieza con sus escobas, sopladores y mangueras, de buena mañana, devuelven a las calles el lustro que no debieron perder.

Los argumentos que se esgrimen para justificar tan guarro comportamiento son tan necios que no merece la pena ni enumerarlos. Los ayuntamientos optan por borrar las huellas del desastre lo antes posible y confiar que en fines de semana venideros no se magnifique, como suele ocurrir durante las noches más señaladas de las fiestas de Hondarribia y otros eventos puntuales.

Nadie sabe cual es la solución, si más educación o más disciplina, eternos dilemas filosóficos que nos planteamos desde que bajamos de los árboles, si algún día lo hicimos.

No ha existido en toda la historia de la humanidad una población más culta e informada sobre las consecuencias de sus actos que la nuestra y aún sabiendo que nos conducen al desastre, no estamos aún ‘motivados’ para cambiar nuestros hábitos. Algunos ni de algo tan sencillo como de ser responsable de sus propios desechos.

Lo de la disciplina se considera un sistema de educación caduco, pero bien que nos la aplican en lo que se refiere al cumplimiento de las normas de tráfico, y vaya que si funciona. El miedo a que nos metan mano en nuestras maltrechas carteras o de que nos priven durante una buena temporada de nuestro amado vehiculo hace milagros. Así de necios somos.

De todas formas podemos estar tranquilos, en un futuro próximo la inteligencia artificial, aplicada a la ingeniería genética, se ocupará de que además de más altos, más guapos y más sanos, seamos también más responsables con lo que nos quede.