
En esta ilustración que lleva por título ‘Carte des frontiers de France e d’Espagne depuis le pas de Behobie jusque a la mer’ 1620, y que en su formato original viene acompañada de otra de Irún, podemos apreciar con gran detalle el laberinto de canales e islas que se formaban durante la marea baja en el estuario del Bidasoa.
Las grandes embarcaciones fondeaban al abrigo del Cabo de Higuer. Algunas de menor porte podían navegar rio arriba hasta Irún, o atracar en el muelle de veteranos, junto al baluarte de San Felipe durante la pleamar, siempre que el oleaje no dificultase su paso por la desembocadura.

Segun vemos tambien en el dibujo durante la bajamar se diferenciaban dos rutas de navegación. El Gran Canal que seguía el curso del rio Bidasoa, y uno menor que conducía hasta el muelle de veteranos, que probablemente lo formaría la corriente del cauce de la ría de Amute.
La ilustración es anterior al sitio de 1638 por lo que aun se mantiene en pie todo el frente sur de murallas, el que protegía la plaza de los cañones que nos disparaban los vecinos hendayeses. Como curiosidad observamos que en la muralla, detrás de la iglesia, todavía encontramos el pequeño torreón semicircular de Wamba, lo que para algunos historiadores es una referencia que demuestra la antigüedad de la Plaza Fuerte, y de algunas de sus defensas.

Hay otras curiosidades en este dibujo. Una de ellas es la de una construcción con el nombre de ‘Tour ermitage de St. Ermond’, en el promontorio Olearso, cerca del Cabo de Higuer, sobre un cerro ya desaparecido en buena parte, al utilizarse como cantera a principios del siglo XX. Ahora presiden los restos del cerro cuatro chapas en memoria del rey Sancho el Mayor. La vista desde allí entonces era espectacular a los 4 puntos cardinales, y a buen seguro ya los romanos habrían plantado allí algún templo hace 2.000 años. Hoy en día con el cerro capado y la creciente arboleda cuesta imaginar la importancia que tuvo ese enclave durante milenios.
Nos llama también la atención en la imagen el intento por parte de los franceses de crear un canal de entrada a la ría cortando su playa en dos. Con los medios de antaño no resultaría tarea sencilla, y por otra parte esa obra estaría condenada al fracaso si no se construye delante un espigón para evitar que las mareas y los embates de la mar volvieran a poner las cosas en su sitio, como así parece que lo hicieron.
Este dibujo, localizado en el Service Historique de la Marine, lo publicó Martín Eizaguirre Iguiñiz en una magnífica recopilación que lleva por título ‘Cartografía Antigua y Paisajes del Bidasoa’ editado en 1994.
